Esa capacidad de cambiarme de nada a todo como de todo a nada.
Nadie lo logra excepto tus aires que pegan al igual que el frío de la mañana.
Una sonrisa que con un suspiro podés robarme y también quitarme.
Y bueno, si el equilibrio no existiera, el mundo ya se hubiera suicidado.
Lo bueno, malo, medio quizá, nada de eso está en lo lógico; quién sabe que está bien o mal?
Cuantas veces se discutió? Perdi la cuenta en la milésima vez; hasta eso me gusta de vos.
Desesperarme.
Sacarme de quisio.
Dejarme llevar.
Tocar el sol.
Y más.
1 comentario:
me encanta como escribís,
más lindo el texto.
Y nada más hermoso qe sentirse asi,
un beso grande marian.
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