1.12.10
Ring
Un mensaje (insperadísimo) suena en su celular. No piensa, sólo lee. Es esa persona, que la tuvo año tras año enamorada, uno de esos que no se curan con nada, que las heridas quedan y sus besos también. Pero el mundo es muy redondo para entenderla, la vida es muy corta para responderle a ella por qué él fue así por que no se quedó por que no quiso disfrutar de noches con sabor a luna y brisas de agua salada. Nadie le contesta, ni siquiera él. Hasta que siente ese perdón, que parece haber esperado en su puerta cada año y ahí está. Todo lo que necesitaba para liberarse, todo lo que esperaba para soltar las riendas. Ya llegó, tu momento,nena, está aquí. No seas tonta, que el pasado es para aprender, no para seguirle llorando.
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